Feb 28, 2008

Venezula is exciting

Following events in Venezuela is exciting.  You have to wait a few days at times.  But like the Perito Moreno glacier in Patagonia, it never fails to satisfy with a satisfying crack, thump, and splash.  It is like watching putrefaction take over in dead bodies or a forest fire that threatens to take all your friends homes.  Venezuela is a political disaster zone which mixes the best of cop shows like "Bad Boys" with the quiet marvel of "The Blue Planet" episode where an entire ecosystem is described in concentric circles of hunters and prey.  Venezuela is all that is horrible in politics and a lot of what is good.  It is a story which cannot possibly resolve itself in any satisfactory way because the moral of good an evil is too important to tell.  It is a fiasco front loaded into a mass of mediocrity, basted by class resentment and toasted with hickory chips of hate.  It is spectacle and it is tragedy. It is time wasted, lives lost and an acid trip to hell.  

Feb 23, 2008

El Hombre Nuevo

El hombre nuevo fustiga a todos los modelos antiguos por ser inhumanos.

El hombre nuevo se viste de ropa hecha a mano por indígenas a los que no se pagan con dinero pero a trueque: una remera, una dosis de adoctrinamiento; zapatos, un voto en el comité de viviendas; una boina, una excusa oficial valida para evitar un evento político exaltando a gritos el Máximo Líder.

El hombre nuevo no maneja auto, toma colectivos subsidiados por la nación. No camina en ninguna dirección, sino la que van los demás. Siempre da paso y nunca llega a casa porque no tiene propia.

El hombre nuevo no tiene sueños personales, esta bañado en el llanto liberador del Pueblo que lo alienta a buscar el máxima beneficio a los demás con el mínimo de beneficio a si mismo. Le agrada el placer ajeno, siempre y cuando es a vísperas de un día productivo trabajando bajo condiciones sumamente ineficientes para no darle la razón al capitalismo.

El hombre nuevo no tiene amigos. Porque tener tal es elegir uno sobre el otro.

El hombre nuevo es gaseoso y sin forma lo cual lo hace un modelo penitente sin escala humana. No es hijo de Dios. Es hombre hecho Dios.

El hombre nuevo esta dispuesto a matar con tal que es al orden del Pueblo lo cual el mismo lo manifiesta a través de su olfato anti oligarquico, anti imperialista. Esta siempre a la orden de su Comandante. Busca retos en la selva y en los montes donde sus balas y los gritos sangrientos no tienen eco, ni penal.

El hombre nuevo es una excusa para la crueldad. Mataría a sus propios padres si eso le dicta la historia revolucionaria. Llevaría al mundo al abismo de la guerra nuclear si con un puro se podría quedar fumando los últimos momentos de la vida estrangulada por su majestad.

La Fantasía de Chavez en un Mundo sin el

Srs y Sras ciudadanos, les e convocado a esta cadena televisiva para comunicar mi empatía para el Pueblo Venezolano. A los mayores quien no encuentran medicinas, les escucho. A los de media clase que viven el constante miedo de la inseguridad, les escucho. A los buhoneros que viven del día a día sin saber como será el futuro tan difícil de discernir, los escucho. A los oligarcas que han pasado nueve años pensando que sus intereses y sus talentos eran solo para ser insultados por el Proceso, les escucho. A mis mas fervientes seguidores ahora desmoralizados, los escucho.

Tengo que decirles que hoy pise tierra. Fui al árbol donde El Libertador se juro al destino glorioso de nuestra patria y me senté. Solo. No había nada mas que el silencio. No sentí la presencia de Bolívar, ni advertí el destino de nuestra nación. Lo que sentí fue el pulso mió bajo mi piel. Sentí por primera ves en veinte años que era pequeño. Que no tenia destino pero si vida. Y pensé, “que simple y honrado” era ser un ser pequeño con pulso, sin destino, pero con amor. Pensé en ese amor de mi madre. Después pensé en el amor de todas las madres multiplicadas por la nación. Y mire el árbol en toda su extensión. Raíces, tronco, ramas y hojas. Y cerrando mis ojos vi la nación sobre puesta en ese árbol.

Note que las raíces que se nutrían del agua y los minerales eran nada menos que las historias de los miles de pueblos que formaban esta Venezuela. Cada pueblo traía sus frutos, sus gustos y sus costumbres. Había Indios, Italianos, Vascos, y Piratas. Habían Negros y Morenos, Ricos y Pobres. Venían a dar su energía a ese árbol. Y dentro del tronco ya no se podía distinguir las individualidades. Formaron todos una sólida forma de madera lustrada que por su fuerza alzaba al sol las ramas de mil y uno entidades. Había en esas hojas un sinfín de expresiones y personalidades. No había una cara del Pueblo si no millones.

Me quede mudo y humilde ante tan amplia visión. Y decidí en ese momento dejar de pelear.