Hablar como hizo recién, el presidente de Venezuela, ante la institución mas emblemática del poder político, la Asamblea Nacional, sobre su compromiso para lograr un futuro “Gran Colombia” como el antiguo que abarque el continente de mar a mar, es una gravísima señal de un proyecto expansionista. A lo mínimo, el gobierno Colombiano debería llamar a consultas a su embajador. En las implicaciones mas sencillas de este proyecto habrá que esperar que Chávez seguirá profundizando sus lazos con las FARC y tratara de movilizar un partido político en Colombia con afinidades “bolivarianas” como las entiende Chávez. Es un proyecto sumamente bélico en su seno que lo tapara con la insignia que “solo la revolución es camino de paz.”
A los millones de Venezolanos que han sufrido años de abusos institucionales por culpa de no seguir las locuras de Chávez, y los millones de chavistas que entregaron sus esperanzas de mejorar sus vidas cotidianas ahora mayoritariamente frustrados, se suman los millones de Colombianos que apoyan a Uribe por su compromiso a la integridad de su país, como nuevos victimas de un hombre que no tiene frenos sobre su carácter pugilista. Sin ir al hecho que Chávez explícitamente repudio el voto en su contra del 2 de diciembre, tenemos al frente un verdadero peligro internacional.
De nuevo se alzan las voces del que hacer? Habrá tiempo y condiciones para lograr un cambio democrático? Las elecciones de octubre cambiara el rumbo del presidente? Ya se vio lo poco que duro las tres Rs. Que tipo de contrapeso es suficiente ante semejante personaje? Que se puede esperar del Alto Mando que se vio servil ante las groserías emitida por Chávez en contra de la oposición.? Se puede esperar que ellos pongan freno al aprendiz de Fidel? Si a Fidel le queda poco tiempo de vida y a Chávez solo le motiva el expansionismo, que caldo nefasto se esta cocinando en estas dos mentes mesiánicas? En fin, estamos ante un fenómeno Cheney/Bush tropical.
En el mismo sentido que Bush fue corriendo a la guerra como un destino político para ocultar su falta de respuestas a los ataques del 11/9, Chávez corre a hacerse el campeón de la ultra izquierda para obviar el hecho que nada a mejorado en Venezuela. Pero la guerra con un vecino no es lo mismo que atropellar los intereses de la mitad de su población. Claro esta que empezara a hacer invenciones sobre planes de EE.UU. para combatirlo. La carta del victima es la mas tramposa pero efectiva de Chávez.